231104 - XXIII Encuentro Juridiccional

ENCUENTRO DEL BICENTENARIO 291 • I N T E R V E N C I O N E S D E L O S P O N E N T E S ∙ de la escultura, lo importante es que nosotros esculpimos un vacío que solamente laspersonasqueestánresueltasaatrapar laverdadde lamisma se encuentran dentro de esos límites inconclusos de la materialidad. ¿Que quiero decir? que junto con el conocimientomaterial, dentro está la verdad, que es la verdad que esculpe o que alimenta aquello que no está. Un tercer elemento nos lo explicita la obra de Primo Levi, que en un momento determinado dice: “se acabó la lógica bien pensante de la dignidad humana”; es decir, en derechos humanos habíamos siempre actuado bajo el preámbulo, bajo el a priori de que todo derecho humano se fundamenta en la dignidad del ser humano, y Primo Levi casi que, diría yo, con mucha brutalidad nos dice: ¿dignidad? ¿dónde está la dignidad? la dignidad ha sido mancillada una y mil veces y el ser humano lo volverá a hacer una y mil veces. Ya no es el discurso de la dignidad el que sostiene el fundamento de los derechos humanos, sino el discurso de la responsabilidad. Entonces nos encontramos frente a otra historia: se trata entonces de la responsabilidad con el otro y es ese discurso de otra edad que trae brillantemente el pensamiento judío de Cohen, de Martín Buber, de Emmanuel Lévinas, entre otros. En efecto, lo que nos viene a decir este discurso es que es fundamental tener en cuenta que la clave para hablar y fundamentar los derechos humanos hoy en día, ya no está en palabras grandilocuentes, que al final se quedan en nada, por ejemplo: para los juristas, la dignidad. La clave de los derechos humanos es la palabra responsabilidad porque la responsabilidad nos obliga a hacernos cargo del daño producido y de

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