231104 - XXIII Encuentro Juridiccional

ENCUENTRO DEL BICENTENARIO 287 • I N T E R V E N C I O N E S D E L O S P O N E N T E S ∙ En derechos humanos, si el sujeto de los mismos es la víctima, su correlato automáticamente debe ser, de manera forzada, un victimario. No estamos en el tiempo de la justicia distributiva donde no hay un antecedente histórico-real de quién es el culpable originario de la desigualdad; aquí sí hay un culpable que lógicamente los derechos humanos tienen que tratar, porque las víctimas, no nos olvidemos, detienen el tiempo histórico. Todos tenemos experiencia cuando hemos vivido un acontecimiento dramático en nuestras vidas, la enfermedad, la pérdida de un ser querido; sobre esos momentos Heidegger decía que “hay tiempos de especial densidad”. Habitualmente, nuestras vidas transcurren de manera ligera, pero hay momentos en los cuales por una situación dramática que vivimos en nuestra familia y en nuestras vidas, ese tiempo se ralentiza, se detiene, se vuelve denso, en el que parece que estamos parados, como estatuas de sal, en el que nos quedamos absolutamente limitados. Con las víctimas pasa igual, pues su tiempo se vuelve denso y lento, por lo que dicho tiempo debemos rememorarlo y así permitir que las víctimas salgan adelante, y la clave para ello es la dialéctica entre memoria y olvido. Walter Benjamin decía y diferenciaba conmucho acierto, que tendemos a mostrar a las víctimas como la muerte física o la desaparición de una persona, pese a que el problema es mucho más grave pues existen dos tipos de desaparición y de muerte: la muerte física como tal, que se da

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